¿Realmente sabes qué hay detrás de la cuota que ves hoy?
Comprar vivienda no es solo comparar números en una calculadora: es un compromiso a 15 o 20 años que puede cambiar con la inflación, tu salario y hasta la política de subsidios. Antes de entusiasmarte con la tasa más baja, conviene revisar:
- Pesos vs. UVR: una cuota baja hoy puede cambiar bastante si el crédito está atado a inflación.
- Capacidad real de endeudamiento: la cuota debe ser cómoda también frente a tus otros gastos y deudas.
- Seguros y costos ocultos: vida, incendio, avalúo y escrituración pueden mover el costo real.
- VIS o No VIS: el tipo de vivienda cambia subsidios, requisitos y margen de entrada.
Tres claves antes de firmar
- Simula distintos escenarios: cambia plazo, tipo de crédito y banco para ver cómo se mueve la cuota.
- Lee condiciones de prepago y cambio de modalidad: eso puede importar mucho más adelante.
- Compara al menos tres opciones con los mismos parámetros: una diferencia pequeña en tasa o seguros puede costar millones en el tiempo.